Gramsci La perrita espía del mundo
Los que nos conocen saben que, desde que empezamos a estar juntos, Amarilis y yo viajamos mucho.
Y desde ese mismo comienzo llegó a nuestra vida una perrita muy especial: Gramsci, a quien rescatamos de un albergue.
Cada vez que hacemos las maletas, Gramsci se pone un poco triste… y nosotros también.
Por eso inventamos un juego muy divertido.
Imaginamos que Gramsci es muy lista y que siempre encuentra la manera de saber dónde estamos y qué estamos haciendo. Cuando en nuestros viajes vemos a otro perrito, a un gato curioso o a una paloma atrevida, decimos que son espías secretos que le cuentan todo a Gramsci.
Así, aunque no viaje con nosotros, Gramsci siempre está presente, acompañándonos en cada aventura.
Hoy queremos compartir con los niños del mundo el amor que Gramsci nos ha enseñado, para que nunca olviden que no existe un amor más puro y sincero que el de nuestras mascotas.
Esperamos que disfruten esta historia tanto como nosotros.



